Impresionante
entrevista realizada por LA VANGUARDIA, el 27-07-2007 y publicada
tambien por EL PAIS el 18-10-2007, al Prémio Nóbel de Medicína
Dr.Richard J.Roberts, no tiene desperdicio, porque es algo que todos
hemos de tener presente, no se trata de huir de la medicina tradicional,
pero si de crearnos una obligación con nosotros y nuestra familia y
amigos, ante cualquier enfermedad, consultar otros puntos de vista,
sobre todo si hemos de tomar medicamentos largo tiempo o someternos a
pruebas invasivas. He encontrado y supongo que Usted lector también,
muchas personas totalmente reacias, a lo que no sea la medicina
Alopática, algo incomprensible, se trata de la salud, el bien mas
preciado que tenemos y muchas veces se pierde por terapias equivocadas.
Tengo 63 años: lo peor de hacerte mayor es que das por seguras demasiadas verdades: es cuando necesitas nuevas preguntas. Nací en Derby: mi padre mecánico me regaló un juego de química... Y aún me divierte jugar. Casado, cuatro hijos; uno, tetrapléjico por un accidente, me anima a seguir investigando. Participo en el Campus Excelencia |
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EL FARMACO QUE CURA NO ES RENTABLE
- La investigación se puede planificar?
- Si yo fuera ministro
de Ciencia, buscaría a gente entusiasta con proyectos interesantes; les
daría el dinero justo para que no pudieran hacer nada más que
investigar y les dejaría trabajar diez años para sorprendernos.
- Parece una buena política.
- Se suele creer que,
para llegar muy lejos, tienes que apoyar la investigación básica; pero
si quieres resultados más inmediatos y rentables, debes apostar por la
aplicada...
- ¿Y no es así?
- A menudo, los
descubrimientos más rentables se han hecho a partir de preguntas muy
básicas. Así nació la gigantesca y billonaria industria biotech estadounidense para la que trabajo.
- ¿Cómo nació?
- La biotecnología
surgió cuando gente apasionada se empezó a preguntar si podría clonar
genes y empezó a estudiarlos y a intentar purificarlos.
- Toda una aventura.
- Sí, pero nadie
esperaba hacerse rico con esas preguntas. Era difícil obtener fondos
para investigar las respuestas hasta que Nixon lanzó la guerra contra el
cáncer en 1971.
- ¿Fue científicamente productiva?
- Permitió, con una
enorme cantidad de fondos públicos, mucha investigación, como la mía,
que no servía directamente contra el cáncer, pero fue útil para entender
los mecanismos que permiten la vida.
- ¿Qué descubrió usted?
- Phillip Allen Sharp y yo fuimos premiados por el descubrimiento de los intrones en el ADN eucariótico y el mecanismo de gen splicing (empalme de genes).
- ¿Para qué sirvió?
- Ese descubrimiento permitió entender cómo funciona el ADN y, sin embargo, sólo tiene una relación indirecta con el cáncer.
- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?
- Es obvio que el
estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho
más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la
industria informática, donde es el dinero privado el que financia la
investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la
salud... Tengo mis reservas.
- Le escucho.
- La investigación en
la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica.
Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno
para las personas.
- Explíquese.
- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...
- Como cualquier otra industria.
- Es que no es
cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras
vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.
- Pero si son rentables, investigarán mejor.
- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.
- Por ejemplo...
- He comprobado como
en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados
hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por
completo con una enfermedad...
- ¿Y por qué dejan de investigar?
- Porque las
farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como
en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada
hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que
cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que
desaparece cuando deja de tomar el medicamento.
- Es una grave acusación.
- Pues es habitual que
las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para
curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos
cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una
vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la
industria farmacológica y comprobará lo que digo.
- Hay dividendos que matan.
- Por eso le decía que
la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como
un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto
de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de
abusos.
- ¿Un ejemplo de esos abusos?
- Se han dejado de
investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del
todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los
microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la
tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y
ha matado este año pasado a un millón de personas.
- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?
- Ése es otro triste
capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque
los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le
estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no
es rentable y por eso no investigan en ella.
- ¿Los políticos no intervienen?
- No se haga
ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los
grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos
sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.
- De todo habrá.
- Al capital sólo le
interesa multiplicarse. Casi todos los políticos - y sé de lo que hablo-
dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que
financian sus campañas. Lo demás son palabras...